Hay pesadillas especialmente violentas. Soñar que sueñas, soñar que estás dormida y tienes una pesadilla y quieres despertar, soñar que intentas separar tus párpados con los dedos para despertar y no puedes regresar...querer gritar y no despertar.
Hay pesadillas especialmente duras. Soñar que sueñas. Entrar en un mundo poblado de miedos terroríficos que no ves, sentir el miedo puro, sabiendo que es puro miedo lo único que sientes y que nadie te puede ayudar.
Hay pesadillas...Soñar que sueñas, como una extraña conciencia de la realidad.
La puerta está abierta....
Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.
Pensamientos para digerir
En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta
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