A la mayoría de personas que oigo hablar de Alicante dicen cuanto les gusta...Es una ciudad mediana, ni demasiado chica para aburrirte, ni demasiado grande para que no la puedas recorrer andando.
Tiene su cachito de Mediterráneo, tiene un impresionante Castillo que se asoma al mar por si vinieran los piratas, tiene el olor de la montañan que le llega de cerca...
Yo me la miro y me la estimo, no me canso, y hay un montón de cosas que quiero para ella.
Quiero unas aceras grandes y bien hechas, en las que las personas puedan andar cómodamente, sin obstáculos, sin suciedad, sin trampas. Que los turistas disfruten paseando por sus calles.
Quiero un transporte público eficiente, con un horario que nos evite coger los coches privados, al que puedan acceder bien las personas mayores y mujeres con carritos de la compra y niños (que son quienes más usan el transporte público), que no huela mal y que resulte tan práctico que cada día lo usen más personas que dejan sus coches en casa, evitando así los problemas de aparcamiento, de embotellamiento, los ruidos....
Quiero que además de sol y playa (que son casi dones divinos) quienes nos conozcan digan que somos gente educada, amable, hospitalaria, que atendamos bien en los comercios, en los bares, restaurantes, en los hoteles, quiero que digan que aquí hablamos muchos idiomas y es fácil entenderse con nosotros/as.
Quiero que en las plaza y en los parques haya teatro, música, cuentos...que seamos un pueblo culto.
Quiero que generemos trabajo y riqueza. No que unos/as se enriquezcan trampeando y engañando, no, quiero una ciudad donde las personas se sientan orgullosas del trabajo que realizan y lo hagan con ilusión, con honestidad y con la certeza de que recibirán por ello un salario justo, que nuestra riqueza sea nuestro buen hacer, nuestra vocación de aprendizaje.
No sólo quiero todo esto, sino que voy a hacer todo lo que se me ocurra para que sea una realidad. M' estimo tanto el meu poble
La puerta está abierta....
Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.
Pensamientos para digerir
En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta
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que bonito!!! me uno a tus deseos!!!
ResponderEliminarYo también me apunto a este Alicante soñado, espero que al menos presentido...me refiero a que es un Alicante posible, aunque me temos que muchas cosas deben cambiar, y no solo en las instituciones...
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