Después de muchos años viendo como mi madre preparaba las alcachofas quitándoles el tronco, las hojas de fuera, la parte de arriba y frotándolas con limón para que no se oxidasen, ayer una buena amiga me las preparó enteras, hervidas con agua, aceite y sal. Luego las sirvió abiertas y condimentadas también con pimienta y tomatitos secos. Deliciosas¡ Además, cada una iba cogiendo hojas de la fuente con lo que se convirtió en un plato para compartir.
La puerta está abierta....
Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.
Pensamientos para digerir
En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta
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Nunca había visto un campo de alcachofas, debo de ir más al campo...
ResponderEliminarJo que amigas más prácticas tienes!
ResponderEliminarEstoy aprendiendo cosas nuevas...
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