De cuando yo iba al cole, y de eso hace 40 años (lo digo sin ningún ánimo, ni de nostalgia ni de liberación, sólo para que se sitúen)tengo un grato recuerdo de mis libros de texto. Especialmente recuerdo con mucho cariño mi libro de lectura que se llamaba Senda e iba subiendo de numeración cada año, Senda 1, Senda 2...y que a través de entretenidas lecturas te introducía en el mágico mundo de las letras, y los libros de matemáticas, sobre todo los de los primeros cursos. Te enseñaban las reglas con unos dibujos de círculos. Cada círculo era un grupo y dentro tenía elementos. Las relaciones que se establecían entre los elementos de un grupo y otro lo expresaban con flechas. Unas flechas eran de ida y vuelta, a veces todas las flechas de los elementos de un grupo iban a parar a uno solo de los elementos de otro grupo....A mi aquello me parecía un juego muy divertido.
Ahora que ya soy una adulta, pienso en las reglas que rigen nuestro universo, reciprocidad o no, miradas de muchos que convergen en uno, elementos a los que no llega ninguna flecha y todo aquello que estudié me ayuda a entenderlo. Es extraño, pensábamos que nos hablaban de un mundo abstracto y es lo más real que tenemos. Me alegro de que me enseñaran todas aquellas cosas, creo que prepararon mi cabeza para vivir.
La puerta está abierta....
Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.
Pensamientos para digerir
En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario