Un nombre tan chulo es el título de un libro, un libro lleno de magia, de realidad, de seres que vivieron (o no) hace miles de años, y que se cuestionaban las mismas cosas que hoy nos preguntamos.
Su autora es Marion Zimmer Bradley, caray¡¡ vaya talento. Escribe y rescribe la historia, con tribus antiguas, sacerdotisas, mujeres llenas de sabiduría y de incertidumbres, de deseos...Escribe una historia que es historia, de Camelot, del rey Arturo, de las guerras, de los amores, de hombres, de mujeres. Y habla de religión, de tolerancia.. 600 páginas que te llevan a un mundo de hadas, tan real como la vida misma.
La puerta está abierta....
Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.
Pensamientos para digerir
En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta
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