La puerta está abierta....

Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.

Pensamientos para digerir

En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta








jueves, 14 de julio de 2011

Las corrientes de aire

Ultimamente tengo la sensación de que me dedico a abrir puertas.
Una curiosidad sana me tienta a ver qué hay detrás de ellas, qué se puede ver, cómo puede oler...y hay tantas puertas¡ Es como si inconscientemente me hubiera regalado el tiempo para mirar. Me gusta.
Pero cuando abres muchas puertas suele haber corriente de aire y esto puede hacer que alguna puerta se cierre de un portazo, no porque tú quieras, sino porque el viento la empuja.
Así que creo que, cerrarlas también es parte del juego, hay que ir cerrando alguna, aunque suponga elegir, descartar, decidir, que de momento, por esa no vas a entrar. Algo me dice, que si no lo haces tú, puede ser que las corrientes decidan por ti y se cierre alguna puerta por la que tú hubieras querido entrar de verdad.
No sé, puede que sólo sean paranoias de una típica mente de la generación que pasó muchos viernes por la noche de su infancia viendo el programa de televisión de 1,2,3, donde siempre les ofrecían a los concursantes tres regalos y ellos tenían que ir descartando.

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