La puerta está abierta....

Por si alguien decide entrar, por si alguien quiere decir algo...la puerta está abierta. No se mé ocurre otra forma mejor de empezar que dejar que corra el aire.

Pensamientos para digerir

En las cocinas hemos aprendido útiles lecciones, sobre todo para vivir. En ellas nuestras madres, abuelas y en general las mujeres que las han habitado, nos han ensañado normas de convivencia, de educación y de otros aspectos de la vida. También es un buen lugar para las conversaciones íntimas, para las risas, para las lágrimas, sin olvidar que nos acerca a esa buena costumbre de la hospitalidad, un vino, un pedazo de queso, un poco de salao...aunque sea un poco de agua fresca. Por eso y por mucho más me gusta escribir desde la cuina, porque es el sitio de mi casa que más me gusta








miércoles, 4 de enero de 2012

Una sonrisa con una mueca triste

Hoy he ido a Relleu, por esas cosas que me gusta hacer a mi, escribir del pueblo, de su forma de recuperar tradiciones y compartirlas... A las nueve y media de la mañana ya estaba en la Vila y me iba hacia el interior, había un cielo de esos azules azules de invierno, un solecito estupendo.
Iba en el coche mirando los naranjos, los limoneros, el pantano de Amadorio y no paraba de sonreir, emocionada con un paisaje que siempre me emociona. Y así he ido llegando a Relleu.
Cuando he llegado al principio del pueblo me han llamado la atención los bungalows nuevos, que son realmente una arquitectura "distinta" a la típica del pueblo, pero que levantados en las afueras no rompen la imagen.
Entonces me he acordado de Marisa, de esa mujer sanota que vivía en Alicante y se volvía a su pueblo, Relleu, en cuanto podía. Con la que disfrutabas con un trato cordial, cervecitas con algo para picar y una risa franca. Me he acordado de cómo se cachondeaba porque se había comprado uno de estos bungalows nuevos en Relleu y tenían Jacuzzi. Se imaginaba en su jacuzzi. Pero un manotazo de cáncer se la llevo sin poder estrenarlo.
He seguido entrando en el pueblo, una cuesta empinada y llegas. Allí aparcamos el coche aquel día que fuimos a la fiesta de San Antoni. Llegamos a la hora de las picaetas, el sol de mediodía, la olleta y a las 12 de la noche, después de un buen día de fiesta, fuimos a por el coche, pero no arracaba.

Mientras esperábamos a la grua, Sergio dijo que se iba a por otro Whisky ¿os acordáis? fue un día genial.

Supongo que este año volveré a la fiesta de San Antoni de Relleu, ya se sabe, esas fiestas de pueblico me chiflan. Espero que haga un día soleado, seguro que reiremos, comeremos, beberemos...cuando más feliz esté levantaré mi vaso y pensaré "Va por vosotros".

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